SERGIO KEVIN PIÑA CRUZ
UN SUEÑO……….TU PEOR
PESADILLA.
Cierto día, Carlos y sus amigos
planeaban ir a la casa de alguien para pasar un buen rato, cerca de ahí se encontraba Juan, un chico que
parecía ser muy extraño, casi no hablaba con nadie, se vestía de forma no muy común,
con pantalones rotos que parecían estar sucios, playeras muy largas para él, su
cara era pálida, su cabello estaba descuidado, su sonrisa daba cierto temor,
debido a que su mandíbula inferior estaba metida, tenia ojos que parecían que
miraban al infinito, en fin, era una persona extraña para los demás; sin
embargo, al oír ésta conversación, se acercó y les dijo: - Yo los puedo invitar
a la mía. A Carlos y los demás les parecía rara la idea viniendo de él, pero
tras discutirlo, quedaron de acuerdo para que Juan los llevara a su casa. Esa
noche, Carlos se imaginaba como era la casa de Juan, podía ser grande y vieja,
podría ser pequeña y bonita, imagino mil
formas de como podía ser la casa de Juan, y pensándolo se quedo dormido. Soñó
que Juan los llevaba a una gran casa y se divertían mucho, y despertó. Al día
siguiente, Carlos despertó entusiasmado porque iría con sus amigos a divertirse
a la casa de alguien que casi no conocían. Ya reunidos todos, el último en
llegar fue Juan, quien así como llego les dijo que lo siguieran. Mientras
caminaban, ellos veían que se alejaban del pequeño municipio en donde vivían,
avanzaban hacia un cerro grande, que al parecer, nadie de ellos había visto de
cerca antes. Carlos intrigado, le preguntó a Juan si faltaba mucho, él no le
contesto y sólo siguió caminando; ninguno de ellos dijo que quería regresar,
debido a que en parte querían saber en donde vivía aquella persona extraña para
ellos, pero sí sentían cierto temor de que se alejaban del lugar que conocían.
Ya adentrados en el cerro, cerca se veía una casa de tamaño grande, de un piso,
con apariencia por fuera de ser vieja y descuidada; Juan se detuvo y les dijo
con voz ronca, cabizbajo y señalando con su mano: - Avancen hasta la casa de
allá, pueden entrar, está abierta, yo iré por algo para comer. Tan pronto como
dijo esto, se fue hacia abajo desapareciendo a la vista de los demás. Carlos y
sus amigos se quedaron viéndose unos a los otros sin saber que hacer, Carlos
reaccionó y les dijo: Anden ya, para eso venimos ¿no? Carlos siguió adelante y
detrás de él sus amigos quienes ya tenían caras de arrepentimiento. Finalmente
Carlos se paró en el frente de la puerta de la casa y decidió abrirla, ante las
miradas que ponían sus amigos de asustados, no sin antes detenerse a observar
por fuera la casa, que estaba mas desgastada de lo que aparentaba; Sin embargo,
Juan apenas iba a poner la mano en la manija de la puerta, cuando ésta se abrió
rechinando fuertemente y causando un eco estrondoroso dentro de la casa, Carlos pensó dos veces si en realidad quería
meterse, decidió que sí, buscó rápidamente el apagador en la pared que se
encontraba por dentro de la casa sólo metiendo su brazo, cuando al fin lo
encontró, se alegró de que hubiera luz e invito a sus amigos a que pasaran,
quienes lo hicieron con mucho esfuerzo y bajo las insistencias de Carlos. Ya
adentro se dieron cuenta de que había mucho polvo en los muebles, que además
eran muy viejos y estaban en su mayoría rotos; Carlos avanzó hacia la cocina, y
vio que no le habían dado uso ya hace un tiempo, regreso con sus amigos y les
dijo: - Pensándolo bien creo que es mejor esperarlo a fuera. Todos
inmediatamente estuvieron de acuerdo, iban hacia la puerta cuando de repente se
escuchó la voz de Juan de forma muy ligera y como si les hubiera hablado al
oído a cada uno de ellos, diciéndoles: - ¿A dónde van?. Muertos del susto
quisieron salir corriendo, pero era demasiado tarde, ¡la puerta se cerró
fuertemente en sus caras! Trataron de salir por las ventanas pero sucedió lo
mismo, todos voltearon lentamente a ver hacia el otro lado y vieron que Juan se
encontraba parado en las escaleras que daban al primer piso de su casa, de una
forma intermedia en el que le daba la luz de abajo hasta las rodillas (Porque
arriba no había luz, estaba totalmente oscuro).
De repente se fue la luz, todos ellos se juntaron, a excepción de
Carlos, debido a que, por el susto, sé quedo inmóvil en su lugar; todos
escucharon el sonido escalofriante de
como Juan bajaba las escaleras demasiado rápido, con un ruido como si bajara
con sus cuatro extremidades, y de un momento a otro todo se quedo en silencio,
totalmente oscuro. Carlos seguía paralizado por lo que estaba pasando y tenia
cerrados los ojos; y cuando menos lo espero, sintió la respiración de alguien
enfrente suyo, entonces abrió los ojos y vio que era Juan con otra
apariencia, sus ojos los tenia rojos y
tenia una mirada maligna y hecho una carcajada espeluznante diciendo: - Volveré
por ti, fijó la mirada en sus amigos y corrió hacia ellos llevándolos a la
parte de arriba de su casa, azotándolos en las escaleras, una vez que Juan estaba
arriba con ellos, empezaron a oírse gritos escalofriantes de sus amigos, volvió
la luz de abajo, Carlos no podía creer lo que estaba pasando y empezó a llorar
aterrado tirándose al piso. Todo empeoro, las ventanas empezaron a abrir y
cerrarse bruscamente, las lámparas se prendían y se apagaban, se oía como los
muebles de la parte de arriba se movían de un lugar a otro, los lamentos y
gritos parecidos a salidos de una caverna de sus amigos eran horrendos ¡Y! todo
se detuvo, Carlos levanto la mirada hacia las escaleras y vio como sus amigos
eran lanzados de golpe hacia abajo, se encontraban desangrados, algunos
desmembrados, sus rostros estaban desfigurados, sus bocas se encontraban
agrandadas y abiertas en forma de grito, los ojos los tenían negros y opacos
viendo con terror hacia algo. Carlos totalmente aterrado se puso de pie
temblando y con lagrimas en los ojos, cuando vio que despacio, muy despacio
bajaba las escaleras Juan, repleto de sangre, lo que se podía ver en su rostro
era que sus brazos se habían estirado al igual que sus manos, que ahora eran
delgadas y largas uñas, haciendo que su ropa se rompiera, sus mejillas habían
desaparecido, se habían hundido y se puso mucho más pálido. Mientras bajaba
sonreí macabramente, se le podían ver los filosos colmillos que tenia,
finalmente se detuvo en el inicio de la escalera y voltio a ver a Carlos
diciéndole: -¡Serás como yo! ¡Un demonio!, Carlos corrió hacia el otro lado de
la casa, pero Juan ya se encontraba ahí, volvió a correr, esta vez hacia las
escaleras, donde tuvo que brincar a sus amigos muertos para poder subir, Juan
le gritaba con una voz gutural: - ¡No huiras de mi!, una vez arriba intento
abrir una de esas ventanas, la cual abrió y estaba apunto de saltar de ella,
cuando sintió que una mano fría lo sujetó, Carlos empezó a patear como pudo y
con todas sus fuerzas, logrando al fin zafarse y saltar prácticamente de cabeza
hacia abajo, cerró los ojos mientras caía, y justo antes de que eso pasara los
abrió, para percatarse de que Juan ya lo esperaba abajo con los brazos
extendidos hacia él, con la mirada mortífera y oscura que tenia, Carlos no
sabia que hacer, volvió a cerrar los ojos y justo antes de llegar a Juan…..
Despertó. Carlos había tenido un sueño en su sueño, lo cual hizo que despertara
bañado en sudor y muy caliente. Cuando vio a sus amigos les dijo lo que le pasó
y obviamente se rieron de él, Carlos decidió mejor no ir con ellos a la casa de
Juan, sus amigos le dijeron miedoso, tonto, fantasioso, etc. Pero aquel día,
fue el último en el que Carlos vio a sus amigos y a Juan, porque, según
cuentan, desaparecieron misteriosamente al ir a divertirse a la casa de un
amigo suyo, “Juan” , casa, que jamás encontraron……….
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