martes, 28 de febrero de 2012


SERGIO KEVIN PIÑA CRUZ
UN SUEÑO……….TU PEOR PESADILLA.
Cierto día, Carlos y sus amigos planeaban ir a la casa de alguien para pasar un buen rato,  cerca de ahí se encontraba Juan, un chico que parecía ser muy extraño, casi no hablaba con nadie, se vestía de forma no muy común, con pantalones rotos que parecían estar sucios, playeras muy largas para él, su cara era pálida, su cabello estaba descuidado, su sonrisa daba cierto temor, debido a que su mandíbula inferior estaba metida, tenia ojos que parecían que miraban al infinito, en fin, era una persona extraña para los demás; sin embargo, al oír ésta conversación, se acercó y les dijo: - Yo los puedo invitar a la mía. A Carlos y los demás les parecía rara la idea viniendo de él, pero tras discutirlo, quedaron de acuerdo para que Juan los llevara a su casa. Esa noche, Carlos se imaginaba como era la casa de Juan, podía ser grande y vieja, podría ser pequeña y bonita,  imagino mil formas de como podía ser la casa de Juan, y pensándolo se quedo dormido. Soñó que Juan los llevaba a una gran casa y se divertían mucho, y despertó. Al día siguiente, Carlos despertó entusiasmado porque iría con sus amigos a divertirse a la casa de alguien que casi no conocían. Ya reunidos todos, el último en llegar fue Juan, quien así como llego les dijo que lo siguieran. Mientras caminaban, ellos veían que se alejaban del pequeño municipio en donde vivían, avanzaban hacia un cerro grande, que al parecer, nadie de ellos había visto de cerca antes. Carlos intrigado, le preguntó a Juan si faltaba mucho, él no le contesto y sólo siguió caminando; ninguno de ellos dijo que quería regresar, debido a que en parte querían saber en donde vivía aquella persona extraña para ellos, pero sí sentían cierto temor de que se alejaban del lugar que conocían. Ya adentrados en el cerro, cerca se veía una casa de tamaño grande, de un piso, con apariencia por fuera de ser vieja y descuidada; Juan se detuvo y les dijo con voz ronca, cabizbajo y señalando con su mano: - Avancen hasta la casa de allá, pueden entrar, está abierta, yo iré por algo para comer. Tan pronto como dijo esto, se fue hacia abajo desapareciendo a la vista de los demás. Carlos y sus amigos se quedaron viéndose unos a los otros sin saber que hacer, Carlos reaccionó y les dijo: Anden ya, para eso venimos ¿no? Carlos siguió adelante y detrás de él sus amigos quienes ya tenían caras de arrepentimiento. Finalmente Carlos se paró en el frente de la puerta de la casa y decidió abrirla, ante las miradas que ponían sus amigos de asustados, no sin antes detenerse a observar por fuera la casa, que estaba mas desgastada de lo que aparentaba; Sin embargo, Juan apenas iba a poner la mano en la manija de la puerta, cuando ésta se abrió rechinando fuertemente y causando un eco estrondoroso dentro de la casa,  Carlos pensó dos veces si en realidad quería meterse, decidió que sí, buscó rápidamente el apagador en la pared que se encontraba por dentro de la casa sólo metiendo su brazo, cuando al fin lo encontró, se alegró de que hubiera luz e invito a sus amigos a que pasaran, quienes lo hicieron con mucho esfuerzo y bajo las insistencias de Carlos. Ya adentro se dieron cuenta de que había mucho polvo en los muebles, que además eran muy viejos y estaban en su mayoría rotos; Carlos avanzó hacia la cocina, y vio que no le habían dado uso ya hace un tiempo, regreso con sus amigos y les dijo: - Pensándolo bien creo que es mejor esperarlo a fuera. Todos inmediatamente estuvieron de acuerdo, iban hacia la puerta cuando de repente se escuchó la voz de Juan de forma muy ligera y como si les hubiera hablado al oído a cada uno de ellos, diciéndoles: - ¿A dónde van?. Muertos del susto quisieron salir corriendo, pero era demasiado tarde, ¡la puerta se cerró fuertemente en sus caras! Trataron de salir por las ventanas pero sucedió lo mismo, todos voltearon lentamente a ver hacia el otro lado y vieron que Juan se encontraba parado en las escaleras que daban al primer piso de su casa, de una forma intermedia en el que le daba la luz de abajo hasta las rodillas (Porque arriba no había luz, estaba totalmente oscuro).  De repente se fue la luz, todos ellos se juntaron, a excepción de Carlos, debido a que, por el susto, sé quedo inmóvil en su lugar; todos escucharon el  sonido escalofriante de como Juan bajaba las escaleras demasiado rápido, con un ruido como si bajara con sus cuatro extremidades, y de un momento a otro todo se quedo en silencio, totalmente oscuro. Carlos seguía paralizado por lo que estaba pasando y tenia cerrados los ojos; y cuando menos lo espero, sintió la respiración de alguien enfrente suyo, entonces abrió los ojos y vio que era Juan con otra apariencia,  sus ojos los tenia rojos y tenia una mirada maligna y hecho una carcajada espeluznante diciendo: - Volveré por ti, fijó la mirada en sus amigos y corrió hacia ellos llevándolos a la parte de arriba de su casa, azotándolos en las escaleras, una vez que Juan estaba arriba con ellos, empezaron a oírse gritos escalofriantes de sus amigos, volvió la luz de abajo, Carlos no podía creer lo que estaba pasando y empezó a llorar aterrado tirándose al piso. Todo empeoro, las ventanas empezaron a abrir y cerrarse bruscamente, las lámparas se prendían y se apagaban, se oía como los muebles de la parte de arriba se movían de un lugar a otro, los lamentos y gritos parecidos a salidos de una caverna de sus amigos eran horrendos ¡Y! todo se detuvo, Carlos levanto la mirada hacia las escaleras y vio como sus amigos eran lanzados de golpe hacia abajo, se encontraban desangrados, algunos desmembrados, sus rostros estaban desfigurados, sus bocas se encontraban agrandadas y abiertas en forma de grito, los ojos los tenían negros y opacos viendo con terror hacia algo. Carlos totalmente aterrado se puso de pie temblando y con lagrimas en los ojos, cuando vio que despacio, muy despacio bajaba las escaleras Juan, repleto de sangre, lo que se podía ver en su rostro era que sus brazos se habían estirado al igual que sus manos, que ahora eran delgadas y largas uñas, haciendo que su ropa se rompiera, sus mejillas habían desaparecido, se habían hundido y se puso mucho más pálido. Mientras bajaba sonreí macabramente, se le podían ver los filosos colmillos que tenia, finalmente se detuvo en el inicio de la escalera y voltio a ver a Carlos diciéndole: -¡Serás como yo! ¡Un demonio!, Carlos corrió hacia el otro lado de la casa, pero Juan ya se encontraba ahí, volvió a correr, esta vez hacia las escaleras, donde tuvo que brincar a sus amigos muertos para poder subir, Juan le gritaba con una voz gutural: - ¡No huiras de mi!, una vez arriba intento abrir una de esas ventanas, la cual abrió y estaba apunto de saltar de ella, cuando sintió que una mano fría lo sujetó, Carlos empezó a patear como pudo y con todas sus fuerzas, logrando al fin zafarse y saltar prácticamente de cabeza hacia abajo, cerró los ojos mientras caía, y justo antes de que eso pasara los abrió, para percatarse de que Juan ya lo esperaba abajo con los brazos extendidos hacia él, con la mirada mortífera y oscura que tenia, Carlos no sabia que hacer, volvió a cerrar los ojos y justo antes de llegar a Juan….. Despertó. Carlos había tenido un sueño en su sueño, lo cual hizo que despertara bañado en sudor y muy caliente. Cuando vio a sus amigos les dijo lo que le pasó y obviamente se rieron de él, Carlos decidió mejor no ir con ellos a la casa de Juan, sus amigos le dijeron miedoso, tonto, fantasioso, etc. Pero aquel día, fue el último en el que Carlos vio a sus amigos y a Juan, porque, según cuentan, desaparecieron misteriosamente al ir a divertirse a la casa de un amigo suyo, “Juan” , casa, que jamás encontraron……….

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